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Cayden Thompson vive en Lone Pine, un pueblo californiano al pie del monte Whitney, y está acostumbrado a que el desierto sea oscuro por la noche. Así que, cuando se encendió una luz sobre la llanura al sur del pueblo, se subió a un coche con un amigo y tomó Horseshoe Meadows Road para ver qué pasaba. La luz era «cegadora» y desde luego no eran faros de coche, contó Thompson al San Francisco Chronicle . En un apartadero de tierra había dos focos potentísimos. Un técnico les pidió que no se acercaran: el equipo estaba tan caliente que podía quemar.
Los focos eran de Reflect Orbital, una startup californiana que quiere vender luz solar después del anochecer. Los espejos en órbita captarían el sol y lo devolverían hacia abajo, a quien lo haya pagado. Reflect Orbital lo llama «sunlight as a service», luz solar como servicio. La noche del 10 de octubre de 2026 fue un ensayo en tierra, sin un solo satélite.
Y la luz promete no ser ninguna broma. Un solo espejo en funcionamiento, según los cálculos de los astrónomos, echaría sobre su zona unas 40 veces más luz que la luna llena, y mirarlo con un telescopio sería casi como mirar el sol. El primer espejo ya tiene permiso de lanzamiento, pero el regulador estadounidense decidió que la luz y el cielo nocturno no eran asunto suyo. Quién responde de la luz misma, y si a alguien que viva cerca de una mancha de claridad comprada se le pregunta algo, de momento nadie lo sabe. Vamos pregunta por pregunta.
Un ensayo bajo el monte Whitney
?¿Qué fue exactamente lo que iluminó el cielo sobre Lone Pine?
Una maqueta en tierra del futuro servicio. Los focos debían mostrar cómo sería la luz de los espejos orbitales. La empresa invitó a voluntarios de China Lake Mountain Rescue, que hicieron su trabajo nocturno habitual: búsquedas por cuadrículas, traslado de camillas, montaje de cuerdas. Según DarkSky International , primero lo hicieron a oscuras y después bajo los haces.
Phillip Cash, jefe de operaciones del equipo, dijo que la luz era algo más intensa que la de la luna llena. Los buscadores veían unas tres millas (casi cinco kilómetros) en todas direcciones. Los vecinos no habían sido avisados del ensayo. Tampoco los astrónomos, entre ellos el astrofísico de Princeton Gáspár Bakos, que había presentado objeciones al proyecto ante el regulador estadounidense, informa Sky & Telescope . No hizo falta ningún permiso: los focos estaban en el suelo, no en el espacio.
?¿Por qué los rescatistas no quedaron impresionados?
Cash admitió que la luz facilitaba el trabajo. Pero, para medir la visibilidad, la empresa esparció por la ladera cajas blancas y brillantes de unos cuatro pies (1,2 m) de largo. En los entrenamientos, los rescatistas suelen buscar maniquíes lastrados y vestidos. «No representan cuerpos, que llevan ropa», dijo Cash. «No reflejan la luz de la misma manera». Una caja blanca y brillante destaca desde lejos con casi cualquier luz, así que la prueba pudo favorecer el resultado.
Su veredicto general fue sereno: «No creo que esto cambie para siempre la búsqueda y el rescate. Ya trabajamos bastante bien de noche». Le veía más utilidad en grandes catástrofes, cuando hay mucha gente atrapada bajo los escombros y hace falta iluminar un barrio entero de golpe. El problema es el precio: la empresa ha hablado de tarifas comparables al tiempo de helicóptero. La mayoría de los equipos de rescate no pueden permitírselo.
El sol en un espejo de mano
?¿Cómo brilla de noche un espejo en órbita?
A unos cientos de kilómetros de altura el sol todavía se ve cuando el suelo de abajo ya está en plena noche. Un espejo plano recoge sus rayos y, inclinado en el ángulo adecuado, los envía hacia abajo. El resultado es una mancha de luz en la superficie. Su tamaño depende de la altura de la órbita: con un solo espejo ronda los cinco kilómetros de diámetro.
La mancha se mueve con el satélite, así que un espejo ilumina un punto solo unos minutos. Para mantener la luz más tiempo hacen falta muchos satélites que se releven. La primera nave de la empresa, Eärendil-1, desplegará un espejo de 18 por 18 metros, más o menos dos pistas de voleibol. Los espejos de trabajo serán de 54 por 54 metros: nueve como ese, unas 18 pistas de voleibol. En total, según Time , la empresa espera tener unos 50 000 satélites en órbita en 2035.
?¿Alguien lo había hecho antes?
Sí, hace casi 34 años. El 4 de febrero de 1993, la nave de carga rusa Progress M-15 se separó de la estación Mir y desplegó Znamya 2, un espejo de 20 metros . Una mancha de luz de unos cinco kilómetros de ancho recorrió la Europa nocturna desde el sur de Francia hasta Bielorrusia. Las nubes cubrían buena parte del continente, pero los meteorólogos de los Alpes, por encima de la capa de nubes, captaron el destello. Lo calcularon más o menos tan brillante como la luna llena. Un nuevo intento en 1999 fracasó cuando el espejo Znamya 2.5 se enganchó en la antena de la nave. Znamya 3 nunca despegó: el proyecto se canceló.

Un punto tan brillante como el sol
?¿Cuánta luz daría?
Los focos del ensayo daban una luz algo más intensa que la luna llena. Un espejo de verdad promete más. Bakos y sus coautores calcularon qué aspecto tendría un solo espejo de trabajo de 54 por 54 metros. Para alguien dentro del haz, se vería unas 40 veces más brillante que la luna llena . El suelo bajo los pies sería otras tantas veces más luminoso. La empresa discute esta estimación.
Pero la diferencia real con la luna no está en la cantidad de luz. La luna cuelga del cielo como un disco ancho y tenue. Un espejo plano refleja el propio sol y se ve como un puntito. Dicho sin rodeos, quien esté en la mancha ve un trocito del disco solar, tan brillante como la superficie del sol. Las estrellas dentro de la mancha desaparecerían y el resplandor del cielo, dice Bakos, «será peor que en grandes ciudades como Londres».
?¿A quién podría hacer daño?
A los astrónomos aficionados, primero. Un telescopio recoge luz y amplía la imagen, de modo que apuntarlo a un punto así es casi como apuntarlo al sol. La Sociedad Astronómica Estadounidense advirtió al regulador de posibles daños oculares y de que pilotos y conductores podrían quedar cegados un instante por el destello. La sociedad sostenía que el satélite está diseñado para brillar lo máximo posible, lo que hace extremadamente difícil proteger las observaciones científicas.
Los biólogos y los defensores del cielo oscuro señalan que la luz nocturna altera los relojes internos de personas y animales. Y el resplandor no se quedaría dentro de la mancha, porque el aire dispersa la luz. En el modelo de Bakos y sus coautores, en una noche despejada, incluso a 14 km de la mancha la mayor parte del cielo sería más brillante que bajo la luna llena, y aun a 34 km el cielo en dirección a la mancha seguiría superando el brillo de una noche de luna llena.
El cielo no es de su departamento
?¿Quién aprobó el lanzamiento?
La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC), que decidió que el cielo nocturno no es asunto suyo. El 9 de julio de 2026, la FCC autorizó la construcción, el lanzamiento y la operación de Eärendil-1 . Asigna el espectro, y por eso revisó sobre todo el espectro: cómo se comunicará el satélite con la Tierra y cómo se retirará de órbita para que no se convierta en basura espacial. La luz que el satélite va a entregar, y el daño a la astronomía, los dejó fuera de su competencia.
La solicitud recibió más de 1800 comentarios públicos, muchos de ellos en contra. El 6 de agosto, organizaciones ecologistas como Earthjustice y DarkSky International pidieron a la comisión que revocara su decisión. Esa petición sigue pendiente.
?¿Qué promete la empresa?
Reflect Orbital dice que no iluminará espacios naturales protegidos ni lugares reservados a la astronomía. Los clientes, según un portavoz de la empresa, necesitarán permisos, el visto bueno de las autoridades locales y verificaciones de identidad como las que hacen los bancos. Esas respuestas las cita el astrofísico Richard de Grijs , que se pregunta quién debería decidir estas cosas.
Las promesas abarcan la mancha, pero la física se desborda por sus bordes. El cliente compra un círculo de unos cinco kilómetros de ancho, mientras que el cielo, según los cálculos de los astrónomos, se ilumina decenas de kilómetros a su alrededor. De Grijs lo señala igualmente: la luz reflejada cae sobre una superficie que puede ser mucho mayor que la que el cliente ha pagado.
A la espera de un transporte
?¿Cuándo llegará el espejo al espacio?
Eärendil-1 debe volar como carga compartida en un cohete de SpaceX antes de que acabe 2026, pero aún no hay fecha firme. El objetivo original era abril. Reflect Orbital planea usarlo para probar la propia tecnología y sus salvaguardas. Los miles de satélites que vendrían después siguen siendo, por ahora, un plan.
La licencia respondió a las preguntas sobre radio y basura espacial. La pregunta principal sigue en el aire. La noche del ensayo, Cayden Thompson tuvo que salir él mismo al desierto para averiguar de dónde venía la luz. ¿De quién debería ser el consentimiento para apagar la noche sobre su pueblo: de quien paga la mancha, de las autoridades del condado o de todos los que esa noche pensaban mirar las estrellas?







