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A las 07:13 UTC del 29 de octubre de 2026, Archive of Our Own se apagó. AO3 es la mayor biblioteca de fanfiction sin ánimo de lucro de internet, con más de 18,4 millones de obras. El fanfiction es lo que escriben los fans sobre personajes de un libro, una película o una serie ajenos, y el archivo abarca más de 82.900 fandoms. Esa noche, los responsables del archivo informaron de un incidente de seguridad y anunciaron que la web tardaría entre dos y cuatro semanas en volver.

Los lectores se quedaron sin nada que leer, y los autores, sin acceso a sus propias obras. El domingo 1 de noviembre apareció un sustituto. Una web llamada ao3.life prometía mantener el archivo «a salvo antes de que se pierda». Su creador dice ser un chico de 17 años de la India y asegura que lo construyó un enjambre de agentes de IA. En el clon no tardaron en aflorar obras borradas y privadas que hacía tiempo habían desaparecido de AO3. La web duró alrededor de un día, y no la cerró ningún tribunal. Lo que acabó con ella fueron 2000 solicitudes de retirada de los autores y una encuesta en la propia web que, técnicamente, había ganado su creador: el 49% de los votantes estaba contento; el 47%, disgustado.

Cuarenta máquinas virtuales y un muro de pago para el audio

El creador firma como Ganesh. Según 404 Media, contó que la web la había llenado «un enjambre de agentes de IA que controlaban 40 máquinas virtuales». El medio dijo que el proyecto estaba hecho con vibe coding: una persona describe lo que quiere en lenguaje corriente y un modelo de IA escribe y ejecuta el software.

Un agente de IA, en este caso, es un programa al que le encargas una tarea con palabras sencillas, algo como «coge estos archivos y conviértelos en una web con narración». A partir de ahí trabaja solo: escribe el código y coloca los relatos en las páginas. Cuarenta máquinas virtuales vienen a ser 40 ordenadores haciendo ese trabajo a la vez. Ganesh dice que todo le llevó unas 40 horas, desde el primer paso hasta la disculpa.

El clon en sí era sencillo. Cualquier relato se podía descargar gratis en EPUB, el formato estándar de los lectores electrónicos. Al lado había un audiolibro con voz generada por IA: los tres primeros minutos eran gratis y el resto costaba dinero. A los autores se les prometía el 91% de los ingresos; el 9% se lo quedaba la web por «narración y procesamiento».

Para cobrar su parte o retirar un relato, los autores tenían que escribir un correo desde la dirección vinculada a su perfil de AO3 y dejar una nota en ese perfil. Con AO3 caído, nadie podía abrir su perfil. Los moderadores de la comunidad de AO3 en Reddit pidieron que nadie escribiera a la web bajo ningún concepto. En redes sociales lo llamaron phishing, aunque nadie aportó pruebas.

// Un día de ao3.life

126.592visitantes únicos en las primeras 24 horas, según su creador
2000+solicitudes de retirada en un solo día
11audiolibros vendidos en realidad, aproximadamente
200 $mantener toda la web costó menos que esto, según Ganesh

Sale a una venta por cada 11.500 visitantes, más o menos. Como negocio, el clon ya había fracasado antes de que nadie lo cerrara.

El dinero, además, es un tema delicado en el fandom. El fanfiction vive en una zona gris legal, porque los personajes pertenecen a otros. Por eso AO3 prohíbe a los autores ganar dinero con sus obras, aunque la OTW, la organización sin ánimo de lucro que gestiona el archivo, sostiene que cada autor es titular de los derechos de su propio texto. No es la primera vez que alguien intenta vender el fanfic de otros: en 2024, 404 Media contó el caso de vendedores de Etsy que lo encuadernaban como libros y cobraban hasta 100 dólares. Aquellos vendedores tenían que encuadernar los libros uno a uno. Esta vez, en un fin de semana apareció una copia de 15 millones de relatos, con narración y botón de pago incluidos.

De dónde salieron los borradores eliminados

La primera alarma la dieron autores que encontraron en el clon cosas que hacía tiempo habían desaparecido de AO3. Kotaku informó de que allí aparecían versiones antiguas de obras, además de relatos borrados y privados. Un autor se quejó en Bluesky de que obras que había ocultado al público seguían saliendo en ao3.life y de que ahora tenía «0 control» sobre ellas.

Muchos fans dieron por hecho que el clon estaba relacionado con el propio ataque contra AO3. Ganesh lo niega. En una disculpa publicada en ao3.life, escribe que no tiene ninguna relación con AO3 ni con quien lo atacó, y que los relatos procedían de volcados públicos. Había dos fuentes principales: un conjunto de datos de AO3 en Hugging Face y un volcado de archivos almacenados por un servicio llamado FicHub. Juntos sumaban unos 29 millones de relatos, de los que unos 15 millones eran de AO3.

Qué son esos volcados

En abril de 2025, un usuario de Hugging Face llamado nyuuzyou publicó un conjunto de unos 12,6 millones de obras de AO3: textos completos con títulos, etiquetas y advertencias. El scraper recorrió todas las direcciones de obras, de la 1 a la 63.200.000. Los fans detectaron la publicación casi de inmediato. Ellos y la OTW presentaron avisos de retirada al amparo de la DMCA, una ley estadounidense de derechos de autor, y el acceso al conjunto de datos quedó desactivado para siempre.

FicHub es un servicio gratuito que convierte el enlace a un fanfic en un archivo para lector electrónico. Guarda copias de los archivos que genera, y por eso hay quien lo usa para rescatar obras que sus autores borraron hace mucho.

Eso explica los borradores. Borrar un relato de AO3 lo elimina de AO3, no de las copias que alguien ya hizo. El conjunto de datos de Hugging Face se cerró hace año y medio, y en un solo fin de semana su contenido se convirtió en una web que vendía audiolibros. Ganesh admite que el botín incluía borradores que ni sabía que tenía. No explica cómo acabaron borradores y obras privadas en esos volcados.

Un relato borrado sigue vivo en copias ajenas: una hoja arrugada en la papelera y su gemela lisa encima
Un relato borrado sigue vivo en copias ajenas: una hoja arrugada en la papelera y su gemela lisa encima

No solo copiaban los desconocidos. Mientras el archivo estaba caído, algunos lectores, según 404 Media, compartieron en Reddit y Discord enlaces de Google Drive a obras que habían ido descargando durante años. Para ellos era como salvar historias que adoraban. A muchos autores eso los alarmó y los enfadó tanto como el clon: su obra volvía a circular sin permiso, solo que esta vez gratis.

Casi un empate

El lunes 2 de noviembre, una disculpa sustituyó al archivo en ao3.life. Ganesh escribe que tramitó más de 2000 solicitudes de retirada. La web había consumido terabytes de ancho de banda en un día. Presenta los audiolibros como una forma de mantenerla en línea, aunque, según sus propias cuentas, todo aquello nunca costó más de 200 dólares. «Nunca fue mi intención hacer daño a tantos autores», escribe.

Lo decisivo, dice, fue una encuesta en su propia web que preguntaba si el sitio hacía feliz a la gente. Contentos: 3184. Tristes: 3057. Su nota no dice qué pasó con el 4% restante de los votos. Ganaron los contentos por solo 127 votos. Aun así, cerró la web: si casi la mitad de los votantes no estaba contenta, concluyó, estaba haciendo algo mal.

3184 votos de «contento» frente a 3057 de «triste»: la encuesta que llevó al creador a cerrar el clon
3184 votos de «contento» frente a 3057 de «triste»: la encuesta que llevó al creador a cerrar el clon

En un día, los autores sepultaron la web bajo una avalancha de correos. La OTW, en cambio, tropezó con el ritmo de los abogados. Un moderador de la comunidad de Reddit transmitió el mensaje de la organización: estaba tomando medidas, pero el sistema judicial va mucho más despacio que la vida en internet. Después, la OTW presentó una reclamación URS (Uniform Rapid Suspension, un procedimiento rápido para suspender un dominio que infringe una marca). Según Ganesh, el dominio se apagará en un plazo de 14 días. Quedan otros clones, como fanfic.party, que promete no vender narraciones ni entrenar IA con los relatos. El propio AO3 no volverá antes de mediados de noviembre: el 30 de octubre, su página de estado anunciaba al menos dos semanas de caída, quizá cuatro.

Ao3.life costó menos de 200 dólares y duró un día. Los volcados con los que se construyó existían mucho antes, y cerrar el conjunto de datos de Hugging Face hace año y medio no los hizo desaparecer. Ganesh firmó su disculpa como «un chico de 17 años de la India que creía estar haciendo algo bueno».